Etiqueta: Movimiento retrógrado

EPICICLOS

EPICICLOS

Para poder explicar el aparente movimiento de retroceso de los planetas [Ver: «ERRANTES»], en el sistema geocéntrico de Ptolomeo los planetas no se mueven directamente sobre sus órbitas circulares alrededor de la Tierra, si no que describen pequeñas subórbitas centradas en las principales. Son los epiciclos.

Sin embargo, para explicar con precisión las diversas irregularidades de los diferentes planetas tuvo que recurrirse a nuevos epiciclos, dentro de epiciclos, dentro de otros epiciclos, hasta llegar a constituir un sistema sumamente complejo formado por docenas de círculos. Pese a ello estuvo en vigor durante más de 1.300 años, hasta que fue substituido por el mucho más sencillo de Copérnico, aunque no sin oposición pero más por motivos filosóficos y teológicos que propiamente astronómicos.

ERRANTES

ERRANTES

-Movimiento retrógrado aparente de un planeta-

A lo largo de una noche vemos ir apareciendo estrellas por el horizonte este, recorrer un camino ascendente y luego descendente que las lleva a desaparecer por el horizonte oeste. Lo mismo le ocurre al Sol, la Luna y los planetas: aparecen por el este y desaparecen por el oeste. Como es comúnmente sabido, esto es un movimiento aparente debido a la rotación diaria de la Tierra.

Ya desde antiguo los astrónomos advirtieron que las estrellas, si bien se movían siguiendo el camino diario este —> oeste, mantenían constantes su posiciones relativas entre ellas. Hoy sabemos que en realidad esto no es así, que también las estrellas cambian sus posiciones, pero a simple vista el cambio es imperceptible a escala de una vida humana, por lo que podemos considerar sus posiciones como fijas. El Sol y la Luna tienen unos movimientos más independientes, pero lo que llamó la atención de los astrónomos fueron los planetas porque, si bien en principio parecían estrellas, sus movimientos también eran independientes y variables con respecto al fondo de las estrellas fijas. Además presentaban una intrigante y misteriosa peculiaridad en sus movimientos: si bien durante la mayor parte del tiempo seguían el sentido de este a oeste, de repente parecían detenerse parara realizar un extraño bucle en sentido retrógrado de oeste a este, para al cabo de unos días reseguir en el sentido habitual. Esto es particularmente notorio en el caso de Marte.

Resultaba evidente que aunque parecieran estrellas, en realidad no lo eran. Precisamente la palabra «planeta» proviene de un vocablo griego que significa «errante». Cualquier sistema cosmológico que pretenda explicar cómo es el Universo debe dar cuenta también de los movimientos errantes de los planetas. Próximamente veremos como hicieron esto el sistema geocéntrico de Ptolomeo y el heliocéntrico de Copérnico.