Autor: franciscogarcia

PARÁSITOS DE PARÁSITOS

PARÁSITOS DE PARÁSITOS

     A pesar de su reducido tamaño, muchos huevos de insectos no llegan a eclosionar porque son invadidos por los parásitos. Entre los himenópteros un gran número de ellos parasitan los huevos de otros insectos. Estas especies son los principales agentes de control de los insectos nocivos.

    Destaca por su curioso ciclo reproductivo el ácaro de la especia Adactylidium. La hembra embarazada de este ácaro se introduce en un huevo de tisanóptero donde vivirá el resto de su vida alimentándose del mismo. Dos días después de que mamá Adactylidium entre en el huevo de tisanóptero, se abren entre seis y nueve huevos dentro de ella. Todas las larvas son hembras, salvo un macho. Ahora bien, como es muy arriesgado tener sólo un hijo macho ya que, si éste muriera, todas sus hermanas morirían vírgenes y los genes no pasarían a la siguiente generación, la abnegada madre los mantiene a todos protegidos en el interior de su cuerpo, juntitos para que se apareen y alimentándolos de su propio cuerpo. Mientras entre todos canibalizan a su madre, el ácaro macho fecunda a todas sus hermanas. Cuando éstas han quedado embarazadas hacen unos agujeros y salen del cuerpo de la madre en busca de un nuevo huevo de tisanóptero para comenzar el proceso otra vez.

     El ácaro macho queda solo dentro del putrefacto cuerpo de su madre, rodeado de excrementos y de los esqueletos desechados de las fases larva y ninfa de sus hermanas. Entonces sale del cuerpo de su madre, echa un vistazo y muere en unas horas. No se sabe por qué lo hace, por qué, simplemente, no muere en el cuerpo de su madre. Otra especie de ácaro, el Acarophenax Tribolii, no actúa así.  Si bien el proceso vital es similar, el macho no llega a salir al mundo después de embarazar a sus hermanas.

Arquímedes contra Roma

Arquímedes contra Roma

   En el transcurso de la Segunda Guerra Púnica, cuando Aníbal progresaba de forma preocupante por Italia, Roma decidió apoderarse de Sicilia. Para ello envió al cónsul Marco Claudio Marcelo al frente de un gran ejército y una armada de sesenta quinquerremes. Allí se encontraba la ciudad de Siracusa, que por entonces era una polis griega. Marcelo, un general competente y experimentado, llegó a Siracusa decidido a tomarla al precio que fuese. Pero con lo que no contó es que debía enfrentarse con la mente de unos de los mayores matemáticos de todos los tiempos: Arquímedes.

     Arquímedes -que contaba con más de 70 años- había sido encargado por los siracusanos de organizar la defensa de la ciudad. Aplicó sus descubrimientos sobre las leyes de las palancas y poleas para diseñar catapultas y diversas máquinas de guerra capaces de lanzar flechas y piedras mucho más grandes, más lejos y con mayor precisión de lo que podían hacer las catapultas romanas. Previó que los romanos acercarían los barcos a las murallas costeras para atacarlas, por lo que dispuso la colocación de unas grúas de las que colgaba una cadena con un gancho que se dejaba caer sobre los barcos para ensartarlos. Una vez sujeto se tiraba de una cuerda que, mediante un juego de poleas, izaba el barco para a continuación dejarlo caer repentinamente en un golpe demoledor contra el agua, produciendo fracturas que hundían el barco, o bien lo arrastraban y estrellaban contra las rocas de la  base de la muralla.  También se dice que diseñó unos grandes espejos parabólicos que, situados en colinas cercanas, concentraban los rayos del sol sobre los barcos romanos incendiándolos. Pero de esto último hay muchas dudas sobre su verosimilitud.

      Las máquinas de guerra de Arquímedes contuvieron a Roma varios meses. Los soldados se encontraban horrorizados puesto que nunca habían visto instrumentos similares, los cuales aparecían desde lo alto sin previo aviso y destrozaban las filas sembrando el pánico. 

      Siracusa finalmente cayó, aunque no está totalmente aclarado como. Plutarco relata que los romanos pudieron haber entrado durante la noche por una torre deteriorada y mal defendida, aprovechando un momento de fiesta en honor de Artemisa y tal vez ayudados por algún traidor siracusano. Arquímedes murió durante el saqueo a manos de un soldado pese a que Marcelo había ordenado que no se le matara porqué, según afirmó, «hay tanta gloria en preservar la vida de Arquímedes como en la toma de Siracusa».

Aconsejando a Dios

Aconsejando a Dios

ACONSEJANDO A DIOSVimos en una anterior publicación en qué consisten los epiciclos, a los que tuvo que recurrir Ptolomeo para ajustar su modelo cosmológico a la realidad observada [Ver: «EPICICLOS»]. Este modelo fue el que perduró durante toda la Edad Media hasta bien entrado el Renacimiento.

 

La descripción medieval del Cosmos era muy enredada y compleja. Esta complejidad hizo que el rey castellano Alfonso X «el Sabio», manifestara que: «Si Dios me hubiese consultado al crear el sistema del mundo, le hubiera dado algunos consejos». Hubo que esperar hasta el siglo XVII, cuando Kepler demostró que las órbitas de los astros no son circulares si no elípticas, eliminando definitivamente los epiciclos.

La segunda estrella

La segunda estrella

     Todos estaremos de acuerdo en que en cuanto a tamaño aparente el Sol es con mucho la mayor estrella que vemos. Pero ¿cuál es la segunda estrella más grande en tamaño aparente? Pues es una estrella que brilla con un característico color rojizo en el brazo derecho de Orión. Es la más brillante de dicha constelación y se llama Betelgeuse. En 1920, usando un interferómetro especial, se midió el diámetro aparente de Betelgeuse. Fue la primera estrella que demostró, mediante una medición real, que era más que un punto de luz y fue noticia en los periódicos.

     El diámetro aparente de Betelgeuse resultó ser de 0’02 segundos de arco. ¿Qué anchura representa esto? En el diámetro de la Luna llena cabrían casi 100.000 puntos brillantes iguales a Betelgeuse y para llenar todo el firmamento formando una masa compacta de “Betelgeuses”, necesitaremos 1’3 trillones. Cuando se piensa en esto y se tiene en cuenta que las estrellas visibles son sólo unas 6.000, uno se percata de cuán vacío está el firmamento realmente.

CÚMULOS GLOBULARES

CÚMULOS GLOBULARES

Los cúmulos globulares son grandes concentraciones de estrellas agrupadas en forma esférica. La Vía Láctea posee más de un centenar, la galaxia de Andrómeda tiene unos 500 . En el centro de los cúmulos la separación media entre estrellas es una décima parte de un año luz, en comparación con los varios años luz de separación entre las estrellas de la galaxia.

Los movimientos de las estrellas en un cúmulo son complicados debido a la acción mutua de las fuerzas gravitatorias entre todas ellas. Pero a veces algunas estrellas adquieren mayor energía que las otras y por consiguiente se mueven más rápidamente. Algunas llegan a adquirir la suficiente velocidad como para escapar del cúmulo. Lenta pero constantemente, a lo largo de cientos de millones de años, las estrellas se «evaporan» de la región central.

Como en el caso de un líquido, la evaporación enfría lo que queda para que pueda proporcionarse la energía suplementaria a las partículas que se van. Enfriar un cúmulo estelar quiere decir hacer más lentas a las estrellas, y por lo tanto para compensar la energía de las estrellas expulsadas el cúmulo debe contraerse, y las ya apretujadas estrellas del núcleo se juntan aún más. Esto sugiere que estos cúmulos al final colapsan en un agujero negro. Los cálculos dan un plazo a este colapso de entre diez y diez mil millones de años, y dado que las observaciones otorgan a los cúmulos globulares unas edades de unos diez mil millones de años, siendo tan viejos o más que la propia galaxia, debemos concluir que la mayoría de los  cúmulos globulares que tenía nuestra galaxia ya hace tiempo que han desaparecido en sus agujeros negros. Los que ahora vemos son solamente los viejos vestigios que todavía sobreviven. Se calcula que por nuestra galaxia pueden existir cientos de agujeros negros que esconden los restos de «desafortunados» cúmulos globulares.

Inflación cósmica

Inflación cósmica

La inflación – o hiperinflación- cósmica es la teoría que afirma que, en los primerísimos instantes del Big Bang, el Universo pasó por una fase de expansión superacelerada. Que entre 10-37 y 10-33 segundos tras el Big Bang, el tejido del espacio y el tiempo aumentó en esa mil millonésima de billonésima de billonésima de segundo desde un tamaño cien mil millones de mil millones de veces menor que el de un protón hasta unos 10 centímetros. 

MICROGRAPHIA

MICROGRAPHIA

En 1665 el inglés Robert Hooke (1635-1703)  publicó el que está considerado como el primer best-seller de un libro de temática puramente científica.

Dibujo de un piojo humano

El título de la obra es Micrographia. Escrita en el inglés cotidiano de la época es uno de los primeros libros de divulgación científica y contiene la descripción detallada de cincuenta y siete observaciones realizadas con el microscopio que el propio Hooke fabricó, y tres observaciones telescópicas. Las ilustraciones que se incluían, dibujadas también por el propio Hooke, eran de una calidad y realismo no vistos nunca antes y dieron a conocer un mundo desconocido para la mayor parte de la población ocasionando un enorme impacto. A veces con imágenes impresionantes, casi aterradoras,  como la de un piojo agarrado a un pelo humano, dado que era algo que prácticamente la totalidad de la población albergaba en sus cabezas.

Además en Micrografia es donde aparece por primera vez el término “célula”, acuñado por Hooke al observar una fina lámina de corcho, cuya estructura le recordó las celdas de los monjes.

Robert Hooke es posiblemente uno de los mayores genios ignorados de la historia de la ciencia, al que muy posiblemente volvamos a encontrarnos en próximas publicaciones.

Ada Byron, la primera programadora de la historia

Ada Byron, la primera programadora de la historia

El que está considerado como el primer programa informático de la historia, fue confeccionado por Ada Byron (1815-1852) hija del famosísimo poeta inglés lord Byron.

El matrimonio de sus padres fue tormentoso a causa de las infidelidades y despilfarro de Byron, y apenas duró un año. Ada nunca llegó a conocer a su padre, pues nació un mes antes de la separación y él había abandonado Inglaterra para ya no regresar. Ya desde niña manifestó una gran capacidad para las matemáticas, y su madre Annabella Byron -que también era una apasionada de las matemáticas, además de activista política y social implicada en la causa antiesclavista- incentivó este interés por las matemáticas aunque sólo fuese como antídoto contra las posibles veleidades literarias de su hija, tal era el odio y el desprecio que sentía por la vida y obra de su exmarido.

A los 18 años Ada conoció a Charles Babbage famoso, entre otras cosas, por el proyecto que tenía entre manos: una calculadora mecánica que funcionaba sin la ayuda de un humano, llamada la máquina diferencial.  La máquina nunca llegó a construirse por motivos económicos, y hubiera medido 30 m. de largo por 10 de ancho, funcionando a vapor. Ada creó para la máquina un algoritmo que, una vez implementado con tarjetas perforadas permitían el cálculo automático. El uso de tarjetas perforadas para dar instrucciones a la máquina le fue inspirado por el telar mecánico inventado por Joseph Jacquard en 1801, que usaba tarjetas perforadas para conseguir tejer diversos patrones en las telas.

En los años 80 del siglo XX el Ministerio de Defensa de Estados Unidos denominó ADA a su lenguaje computacional MIL-STD-1815 (el número coincide con el año de nacimiento de Ada) en homenaje a su persona.

El bamboleo de la Tierra

El bamboleo de la Tierra

Como es de todos sabido, la Tierra tiene el movimiento de traslación alrededor del Sol que dura un año y el de rotación sobre su eje con una duración de un día. Pero en realidad la Tierra tiene otros movimientos menos perceptibles asemejándose mucho a una peonza que, además de girar rápidamente sobre si misma alrededor de su eje, tiene su típico bamboleo.

El bamboleo de la Tierra, conocido como movimiento de precesión, también existe sólo que dura casi 25.800 años. Esta larga duración hace que sea imperceptible y desconocido para la mayor parte de la población, pero ya fue detectado y descrito por Hiparco de Nicea en el siglo II a.C. (¡y con ello también estaba mostrando que la Tierra no está inmóvil!).  Fue Isaac Newton, al evidenciar que la Tierra no era perfectamente esférica si no que estaba un poco achatada en los polos y un poco abultada en el ecuador,  quién dio con la explicación del movimiento de precesión como consecuencia de las perturbaciones en la órbita terrestre ocasionadas por la influencia gravitatoria de Sol y Luna sobre el abultamiento ecuatorial.

Aunque la precesión sea imperceptible en nuestra vida cotidiana, tendrá grandes efectos a largo plazo: actualmente el eje de la Tierra, y por tanto el Polo Norte, apunta a la estrella Polar pero dentro de unos 13.000 años -igual que hace otros 13.000 años-  apuntará a la estrella Vega. También las estaciones van desplazándose poco a poco en el calendario de forma que, por ejemplo, la constelación de Orión, que es una constelación invernal en el hemisferio norte, dentro de 13.000 años será una constelación estival.

A veces ser astrónomo es peligroso

A veces ser astrónomo es peligroso

En otra publicación explicamos por qué los tránsitos de Venus de los años 1761 y 1769 despertaron una enorme expectación entre los astrónomos europeos y que, debido a ello, se organizaron expediciones astronómicas a las lejanas colonias de América y Asia [Ver: «TRÁNSITOS»]. En ambas campañas las dificultades se centraban en los problemas y riesgos que entrañaba el viaje, a lo que había que añadir que Francia y Gran Bretaña se enfrentaban en la Guerra de los Siete Años, y esto hacía aún más peligrosos los desplazamientos.

Tenemos por ejemplo el viaje de Alexandre Guy Pingré a la isla Rodríguez en el océano Índico, financiado por la Academia de las Ciencias Francesas.  Poco después de doblar el cabo de Buena Esperanza, avistaron buques ingleses que pudieron evitar, pero luego encontraron un buque francés que no tuvo tanta suerte al que tuvieron que socorrer, pese a las protestas del astrónomo. En consecuencia perdieron mucho tiempo y Pingré llegó a su destino sólo nueve días antes del tránsito. Llegado el momento, el mal tiempo sólo le permitió tomar algunas medidas cuando las nubes lo consintieron. Antes de partir la isla fue tomada por los ingleses, de manera que Pingré permaneció prisionero unos tres meses hasta que fue recuperada por los franceses. En el viaje de regreso su buque fue capturado de nuevo y tuvo que desembarcar en Lisboa para al final llegar por tierra a París un año y cuatro meses después de su partida.

El también francés Guillaume Le Gentil en su viaje a  Pondicherry, una posesión francesa en la India, sufrió similares peripecias. Por culpa de los ingleses tuvo que observar el tránsito de 1761 desde alta mar, lo que no le sirvió de nada, por lo que decidió permanecer por la zona hasta el tránsito de 1769. Pero las nubes tampoco se lo permitieron observar, lo que casi le hizo enloquecer. Entre uno y otro tránsito se dedicó a diversas investigaciones científicas, descubriendo una flor desconocida en Europa a la que bautizó como «hortensia» en honor a Nicole-Reine Hortensia Lepaute una matemática francesa.

Entre una cosa y otra, a las que hay que añadir un huracán y la disentería, tardó 11 años y medio en regresar a Francia, para descubrir que había sido dado por muerto, su esposa se había vuelta a casar y sus herederos se habían dividido sus posesiones.